
"Me tiré por vos" llamó con agudeza rockera Charly García al recital que organizó tras su gran salto. Pero nadie salta por nosotros.
Este es la secuencia inicial de la película rusa El regreso. Vanya no se anima a tirarse al lago, como hicieron su hermano y el resto de los chicos. Pero tiene el coraje suficiente para algo mucho más duro: enfrentar a su padre, que vuelve después de haber abandonado a su familia, muchos años antes.
http://www.telegraph.co.uk/sport/picturegalleries/8652357/Divers-faces-frozen-in-action-at-the-FINA-World-Championships-in-Shanghai.html?image=6
ResponderEliminarExcelente, Eduardo.
ResponderEliminarParece que los campeones también sufren.
Las fotos me trajeron a la memoria aquellos famosos versos de excusado (o versos de biorsi) que alguna vez me enseñó mi abuelo
En este lugar sagrado
al que acude tanta gente
hace fuerza el más cobarde
y se caga el más valiente...
Tal cual, Nicolás. Muy impresionantes esas fotos, que tu post me hizo acordar.
ResponderEliminarDespués de 30 años, volví al club donde aprendí a nadar y fui, a propósito, a mirar de cerca el trampolín de la pileta. ¡Es una nadita! Y pensar que me daba terror la sola idea.
ResponderEliminarSobre trampolines y miedos, "Lluvia de estrellas", de Martina Wildner (publicado por Cántaro).